- A través de una visita a sitios emblemáticos como el camino prehispánico la waka de Mesa Redonda, se fortaleció el compromiso ciudadano con la protección del Sistema Vial Andino, Patrimonio Mundial.
El camino prehispánico existente en el sector Paqlachapata asociado a las cuevas de Patallaqta y cuna de los antiguos ayllus Guallas, junto a la imponente waka de T’otora Phaqcha (Mesa Redonda), fueron los monumentos del patrimonio arqueológico que impresionaron a más de 44 docentes y administrativos del Instituto Superior de Música Público Leandro Alviña Miranda (ISPLAM). Este recorrido estratégico permitió a los participantes conectar con la historia viva que resguarda la ruta hacia el Antisuyu.
La iniciativa, impulsada por la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco a través del Equipo de Trabajo del Qhapaq Ñan, tuvo como eje central la visita guiada “Conociendo el Qhapaq Ñan al Antisuyu: caminos con historia y tradición”. Durante el trayecto, los especialistas detallaron la sofisticada tipología constructiva y la relevancia administrativa y religiosa de esta red vial que articuló el Tawantinsuyu.
El licenciado Anthony Cáceres Olarte, jefe del Equipo de Trabajo del Qhapaq Ñan, enfatizó la importancia de involucrar a las instituciones de educación superior en la salvaguardia del patrimonio, «Nuestra labor desde el Qhapaq Ñan es lograr el fortalecimiento de la identidad a través del involucramiento y apropiación social del patrimonio cultural existente en estos espacios. Al mostrar la trascendencia del camino prehispanico y la waka de Pachatosa, no solo enseñamos historia, sino que activamos el rol de guardianes de nuestra herencia. El Sistema Vial Andino es un Patrimonio Mundial que requiere el compromiso de todos para su conservación y protección frente al crecimiento urbano», señaló el representante.
Durante la jornada, se propició un espacio de reflexión sobre la identidad cultural y la importancia de proteger tanto el patrimonio material como las tradiciones inmateriales asociadas a estos paisajes. Los docentes del ISPLAM, residentes del tradicional barrio de T’oqocachi, destacaron que el conocimiento directo de estos vestigios muchas veces ignorados pese a su proximidad geográfica transforma su perspectiva como educadores.
Al concluir la actividad, el personal docente y administrativo expresó su compromiso de replicar lo aprendido en sus aulas y círculos familiares, convirtiéndose en aliados estratégicos de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco para la difusión y valoración de este legado arqueológico y natural que sigue uniendo a los pueblos de la región.
Cusco, jueves 30 de abril de 2026

